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Lo peor que puedes pensar es en la pastilla milagrosa

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¡Ningún régimen para adelgazar puede dar resultados duraderos mientras la alimentación siga siendo su principal preocupación!

¡mucho antes de estar en su cuerpo, su sobrepeso está integrado en su
cerebro endocrino (el que gestiona el equilibro de sus neuronas) como estado normal, incluso óptimo! Su peso ideal está así mentalmente desfasado, o más exactamente desviado. Mientras esta creencia (errónea sin duda) no se corrija, todos sus intentos de perder peso seguirán condenados al fracaso. Para perder peso de forma duradera debe, en primer lugar, desprogramar estos esquemas distorsionados de su cerebro, después
re-equilibrarlos y, finalmente, establecerlos como duraderos.
Para que su cuerpo se despoje de los kilos que ha acumulado, en primer lugar, debe recrear en su consciencia, más que en su mente, un «espacio adelgazante» que luego será adoptado por todo su metabolismo.
Inmediatamente, todo el concepto de delgadez, eso que parecía hasta entonces muy complejo y muy laborioso, se simplifica. Visto desde ese ángulo innovador, el aumento de peso se convierte en el «síntoma» banal de un desequilibrio neuro metabólico global, y es así como hay que abordarlo.

  1. respira,
  2. se nutre,
  3. elimina sus desechos,
  4. piensa y
  5. experimenta emociones.
    ¡todos estos factores tienen la misma importancia! Es por tanto sobre esos cinco niveles sobre los que habrá que actuar simultáneamente, para re-equilibrarlos. Eso es lo que al final conducirá a su cuerpo a despojarse naturalmente, sin sufrimiento ni carencia, de la grasa excedente que se ha visto abocado a almacenar «por error» de programación metabólica. Todo sobrepeso crónico está siempre ligado a un desequilibrio de estos «cinco factores del ser vivo». Esa es la regla de oro del sobrepeso humano, descifrada en base a las neurociencias.

Nuestro metabolismo energético, digestivo y adipocitario (el almacenaje de grasas sucede en los adipocitos)* interactúa de forma permanente con la manera como pensamos, vivimos nuestras emociones, respiramos, nos nutrimos, y gestionamos nuestros desechos (toxinas, contaminantes…). ¡No tener en cuenta, cada día, cada uno de estos factores, es conservar y
anclar profundamente los desequilibrios que han facilitado acomodo al sobrepeso! ¡Y eso conduce forzosamente al fracaso, sea cual sea su programa alimenticio, su disciplina, su voluntad e incluso la fama de su coach adelgazante!
Puedo por tanto anunciar muy claramente esta regla número 1 neuro-adelgazante: la causa fundamental del sobrepeso crónico no implica directamente nuestra alimentación, sino nuestra manera de nutrirnos; implicando esta última a su vez a nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestra forma de respirar y de gestionar nuestros desechos interiores.
Le propongo por tanto descubrir este programa neuro adelgazante innovador, eficaz y práctico. ¡Gracias a él, va a entrar de lleno en la medicina nutricional del tercer milenio!
Va a descubrir que el control del peso ideal no puede ser más que
la consecuencia directa de un reequilibrio psico-neuro-metabólico
global, y no un simple objetivo de nutrición adelgazante.
Mi programa asocia cinco herramientas de salud metabólica complementarias que funcionan en sinergia, en un proceso global de «psico-neuro-nutrición». La alimentación tiene un papel determinante, por supuesto, ya que es imposible adelgazar sin modificar positivamente su forma de nutrirse. ¡Pero no es prioritario, ni mucho menos! Otros gestos adelgazantes esenciales preceden y complementan el programa alimentario.

Estas son las cinco herramientas adelgazantes que va a utilizar:

  1. Respirar bien a diario: un protocolo de respiración sistematizada y rítmica, para combatir el estrés y re-equilibrar la producción de determinados neurotransmisores cerebrales y hormonas responsables de las «falsas hambres» y de los «desfallecimientos».
  2. Eliminar toxinas de su cuerpo: un programa para ayudar a regenerar sus órganos de digestión, de asimilación y de eliminación, a fin de frenar la sobreacumulación de grasas y favorecer la eliminación de kilos inútiles.
  1. Armonizar mentalmente su esquema corporal y
    remodelar las zonas que lo necesiten: un protocolo
    de visualización mental, práctico e ilustrado, para influir en el metabolismo lipídico y la plasticidad grasa.
  2. Mejorar su gestión emocional: gracias a un ejercicio lúdico de «espectador en consciencia» de su día
    a día; permite salir de los esquemas psicoemocionales
    negativos que se traducen en el plano corporal en
    hambre irrefrenable y en una sobreacumulación global. Para ir más lejos (si fuera necesario) un «protocolo de intenciones», basado en un trabajo de escritura
    simple y sistematizado, que permite derribar determinados «muros adelgazantes» más profundamente enquistados.
  3. Y finalmente, modificar poco a poco su alimentación: una vez que haya preparado su cuerpo, su cerebro
    y su sistema nervioso para reconocer, y luego aceptar
    serenamente, la necesidad de su peso ideal.

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