Categorías
blog

Tú puedes, lo vas a lograr!!

Comparte

Lograr el éxito, no suele ser un camino fácil, pero hay personas que buscan realizar su idea de  emprendimiento, y sacrifican muchas cosas como tiempo, dedicación, entre otros porque ellos saben que su idea va a funcionar. Pero, no todo será fácil, pues para comenzar , hay que arriesgarse y salir de la zona de confort.

Cuando se inicia un proyecto, anhelamos tener éxito, pese a los factores que pueden interrumpir el proceso hacia la meta. Conocemos algunas historias de éxito, que comenzaron siendo pequeñas empresas como Google, Facebook, Amazon, entre otros, que al principio, solo fueron un pequeño avance a los que se convertiría hoy en día: las mejores organizaciones mundiales.

1.Arriesgarte y salir de tu zona de confort

Las personas suelen estar acostumbradas a las comodidades como tener un buen sueldo, un buen trabajo, un hogar estable, etc, pero pocas son las que que se atreven a poner en juego lo que tienen para comenzar a trabajar o realizar algo que puede funcionar. Estas son las personas que salen de su ‘zona de confort‘ para explorar y experimentar cosas que pueden funcionar, y decir que valió la pena sacrificar su tiempo, su dedicación, entre otros.

Muchas veces, estar en nuestra ‘zona de confort’ no nos hará prosperar como personas, simplemente, hará que sigamos en lo mismo, sin conocer a cuánto podemos llegar si nos arriesgamos y salir de ese círculo para probar nuevos cambios. Es momento de dar un paso hacia lo que verdaderamente crees que es conveniente para tu emprendimiento.

2. Creer en la idea del emprendimiento

Para lograr el éxito de tu emprendimiento, primero, debes ser tú quien crea que tu idea, y convencerte que esto va a funcionar. Para ello, se debe tener ciertos valores como la confianza en ti mismo y la autodeterminación que te ayudará a cumplir con tus nuevas ideas.

Si tienes una visión de lo que quieres, ahora, sabes que tienes la capacidad para llevarla a cabo, y creer que va a funcionar, pero nunca dudes. Recuerda que el primer paso es arriesgarte y salir de tu zona de confort.

3.Ser perseverante hasta convencerte 

La base del emprendimiento es la perseverancia, que nos ayuda a creer que sí podemos. Si te caes, te levantas como verdadero emprendedor, ya que esa es la verdadera razón y energía que necesitas para que la idea de tu emprendimiento vaya en marcha. Recuerda que todo proyecto que realices necesita de constancia, perseverancia, y no rendirte cuando ves que algo no está yendo bien.

Algunas personas creen que hay que tener muchas cualidades para perseverar. Pues, en ocasiones, el emprendedor puede tener buenas habilidades y capacidades, como para los números, y con ello, puede ser quien administre y vea las cuentas de su propio negocio, y sea perseverante, para convencer que su idea de negocio va a funcionar. Recuerda que los mayores inventos de la historia han sido creados de intentos fallidos, pero no significa que debas abandonar lo que iniciaste.

4. Tienes que ser consciente de tus debilidades

Al iniciar un proyecto o la idea de tu emprendimiento, quieres ser el ‘todista’ de la organización o del proyecto, es decir, quieres realizar todas las funciones para reducir costos. Por ejemplo, si tienes una agencia de publicidad, quieres ser el diseñador, el redactor creativo, el desarrollador web, entre otros, pero en el camino te vas dando cuenta que no tienes habilidades para diseñar o redactar, y que hacerlo te toma demasiado tiempo.

Desde ese punto, estás admitiendo que tienes debilidades para realizar ciertas funciones, que otras personas podrían ejercerlo por ti dentro de tu organización. Por ello, reconocer estas falencias te ayudará a tener saber en qué cosas no eres bueno, y debes plantear para solucionarlas lo más pronto posible.

5. Debes aprender a compensar como te gustaría que compensaran

El mejor recurso que tiene el Branding es el equipo de trabajo. La motivación es uno de los factores que te impulsan a realizar lo que desees. Por ello, debes primero, aprender a tener esa motivación para que trasmitas a tu personal, ya que si ellos no lo tienen, lo más probable es que como cabeza de tu emprendimiento, te sientas lleno de emociones de otros, y perjudiquen el bienestar de lo que has construido.

6. No conformarte con tus logros

Muchas organizaciones han fracasado porque pensaron que ya son grandes marcas, y que no necesitan seguir creciendo porque ya lo obtuvieron. El éxito de tu emprendimiento no se basa en ser conformista, sino en aspirar a más. Tal es el ejemplo de Blockbuster, una de las cadenas de alquiler de DVD’s más grande del mundo, que fracasó porque pensó que su éxito había llegado al límite.

Por ello, debes pensar en nuevas ideas y ver qué puedes realizar para seguir creciendo, y ver lo que está por venir. Para ello, hay que tener una visión clara de lo que queremos hacer luego de cumplir con nuestros logros. Nunca hay que poner límites a lo que deseamos.

Creer que la idea de tu emprendimiento va a funcionar, porque es fundamental que seas perseverante hasta convencerte que todo saldrá bien. Aunque puede marchar todo bien, recuerda que hay que reconocer las debilidades para mejorarlas. Muchas veces, algún producto o servicio puede fracasar, pero los consejos anteriores, en donde se recomienda seguir perseverando hasta alcanzar el éxito ayudará a restablecer tu organización.

Nunca te olvides del equipo que trabaja contigo, sin ellos, tu emprendimiento no estaría en marcha. Para ello, puedes crear ciertas actividades que creen el compromiso de ellos con la organización. Recuerda que no debes conformarte con tus logros, al contrario, busca nuevos mercados que te ayuden a seguir creciendo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *