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Cómo aplicar Sunya en la vida cotidiana.

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Consejo 1. No juzgues

Nuestra mente está constantemente evaluando nuestras experiencias, comparándolas con otras o cotejándolas con las expectativas y niveles de exigencia que creamos, a menudo debido al miedo. El miedo de no ser lo suficientemente buenos, de que ocurran cosas negativas o de que las positivas no duren.

Los juicios son por lo general opiniones personales no fundamentadas. Son reacciones y prejuicios basados en un conocimiento limitado e influido por nuestros condicionamientos del pasado.

No juzgar no significa que dejemos de saber cómo actuar o comportarnos en sociedad. Significa que si sabemos que estamos inmersos en una corriente inconsciente de preferencias que nos aísla del mundo podremos actuar con mucha más claridad en nuestra vida y estar más equilibrados. Podremos ser más eficaces y regirnos por una conducta ética.

En este caso determina que juzgamos de forma inconsciente por miedo y lo hacemos compararnos con determinadas experiencias o según los niveles de exigencias que tenemos que habitualmente son concebidos por nuestros condicionamientos del pasado. La meditación nos ayudará a cultivar una actitud libre de juicios hacia lo que emerja en la mente y reconocerlo sin condensarlo ni fomentarlo.

Consejo 2. Sé generoso.

Acerca de la generosidad nos indica que debemos intentar notar la resistencia al impulso de dar. Notar las preocupaciones que surgen respecto al futuro. La sensación de que quizás estamos dando demasiado o que el acto no será suficientemente valorado. De que no sacaremos ningún beneficio o de que no tenemos para nosotros mismos. Éstos son pues mecanismos de auto-protección basados en el miedo. Sentimientos que nos provocan dolor a nosotros mismos y a los demás.

Estos términos pueden ser conectados a la siguiente afirmación:

No debemos tener que tener opiniones sobre todo. No debemos tener que mostrarnos invencibles o insensibles ante los demás. Debemos permitirnos estar en contacto con todos los sentimientos pues en lo que parece debilidad es dónde reside la fortaleza y lo que parece fortaleza es a menudo debilidad, un intento de ocultar el miedo.

Consejo 3. La meditación sentada.

Representa la voluntad de mirar de cerca el dolor, la confusión y la pérdida, si eso es lo que está dominando el momento presente y permanecer con la observación durante un periodo prolongado de tiempo, más allá del pensamiento.

Practicar la meditación sentada significa sentarnos de un modo que nuestro cuerpo irradie y transmita una actitud de presencia, de que estamos comprometidos a reconocer y a aceptar todo cuanto emerja; se caracteriza por el no apego.

Consejo 4. Levántate temprano.

Las virtudes de levantarse pronto no tienen nada que ver con añadir horas de actividad y afán a nuestra jornada. Surgen de la quietud y la soledad de esa hora y del potencial de utilizar ese tiempo para expandir la conciencia, contemplar, tomarse tiempo para ser y no hacer nada de forma deliberada. Nos proporciona además la ventaja de comenzar el día de una forma muy real y con una sólida base de atención plena y paz interior.

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